Esto no es un curso técnico. Es criterio: cuándo usar IA, cuándo no, y qué cambia en el trabajo real de cada área cuando se usa bien.
Que salgan convencidos del timing, no solo de la herramienta. Dónde está el mundo, dónde está su industria, y dónde están ustedes.
No sobre el futuro del trabajo. Nadie sale de acá con apuntes; sale con criterio y un mapa claro de dónde arrancar en su propia área.
Van a ver los límites reales de la IA hoy — qué hace bien, qué hace mal, y qué todavía no hace.
Van a ver cuatro casos concretos, cada uno primero como se hace hoy a mano y después con Claude.
Cero jerga. Todo se explica por la tarea, no por el concepto.
La IA propone. La persona decide y firma. Eso no cambia en ninguna de las demos de hoy.
La mayoría de empresas grandes tiene que desaprender veinte años de procesos. MiFibra todavía puede construir la cultura de IA desde el inicio, en vez de cambiarla después.
De operación — todavía estamos a tiempo de formar una cultura AI-First
Clientes atendidos a nivel nacional
Reconocimiento por calidad de red
Recién entrando al mercado más competitivo del país
Alianza Snowflake–Anthropic de US$200M: Claude viene embebido en Cortex AI, con +12,600 clientes empresariales detrás.
Claude tiene conector nativo a Snowflake: se conecta directo al warehouse de MiFibra y lo consulta en lenguaje natural, sin mover ni duplicar la información.
Tener Snowflake fue una buena decisión — pero todo lo que viene después depende de si los datos se están almacenando bien.
Un conector potente sobre datos desordenados solo devuelve respuestas desordenadas más rápido.

5 meses seguidos como razón #1 de despidos anunciados en EE. UU.
~150,000 despidos citando a la IA desde 2023.
Meta 8,000 · Salesforce ~4,000 · Coinbase, reestructurada para ser AI-native.

Una nueva generación de gerentes responsable de coordinar, al mismo tiempo, trabajo humano y trabajo automatizado.
Para 2028, el 15 % de las decisiones laborales diarias las tomará un agente por su cuenta — sin que alguien las apruebe una por una.
Según Asana, un trabajador promedio dedica el 53 % de su jornada a trabajo rutinario: coordinar, buscar información, hacer seguimiento de lo que ya está en marcha. Solo el 47 % queda para aquello por lo que fue contratado.
Los límites reales, sin exagerar en ninguna de las dos direcciones. Y por qué esto no reemplaza lo que ya resolvieron con datos.
Cien CVs, un tarifario de la competencia, tres contratos y un Excel — al mismo tiempo, y encontrar lo que no cuadra entre ellos.
De datos sueltos a documento enviado: la IA encadena los pasos intermedios sin que alguien supervise cada uno.
El número que no cuadra entre dos documentos, la cláusula que se repite — y el patrón de consumo o de fuga que nadie había visto en la data.
Un reporte técnico convertido en tres bullets que un directorio entiende en treinta segundos.
Propone opciones y argumentos. La elección sigue siendo del gerente, con su criterio y su contexto.
Sin que alguien lo revise. Puede equivocarse con total seguridad en el tono, y ese es el riesgo real.
Lo que sale con el nombre de MiFibra sigue teniendo un responsable humano detrás.
La IA propone, la persona decide y firma. Todo lo que van a ver hoy respeta esa línea.
Responden la pregunta grande de negocio: ¿dónde tenemos el mayor gasto?, ¿qué zona rinde más?, ¿cómo se comporta la cartera? Eso ya está.
Correos, presupuestos, CVs, agendas, comparativos. Uno por uno, persona por persona. Ninguna plataforma de datos toca eso.
Armar un presupuesto, filtrar cien CVs, comparar el pricing de la competencia. Lo que tomaba una tarde toma minutos — y esa jornada liberada vuelve a vender, atender y decidir. Ahí es donde aparece el revenue.
Cerrar con un cliente difícil, evaluar a alguien del equipo, decidir un cambio de rumbo. La IA acompaña con información y opciones, pero no multiplica. Y hay que saber reconocerlo.
Nombre del cliente, ítems y montos — como los tendría cualquiera en un correo o un WhatsApp.
Aplica el formato de la empresa, calcula el IGV y arma el documento completo.
Listo para enviar. En menos de un minuto, sin tocar una plantilla.
Es el ejemplo más limpio de datos sueltos → documento listo — y anticipa exactamente lo que se construiría a medida para el presupuesto B2B de MiFibra en el siguiente bloque.
Cuatro casos. Cada uno se muestra primero como se hace hoy, a mano — y recién después con Claude. Sin la contraparte manual, el ahorro no se ve.
Se busca el último presupuesto parecido, se borran los datos del cliente anterior y se empieza a escribir encima.
Que los montos cuadren, que el IGV esté bien, que no haya quedado el nombre del cliente anterior en alguna línea.
Correo, y a esperar la firma de vuelta. Si hay un cambio de precio, se repite todo.
No es que sea difícil. Es que es exactamente el mismo trabajo, cada vez — y se paga con horas de alguien que podría estar vendiendo.
La plantilla de MiFibra ya está cargada una vez. Solo entran los datos nuevos.
Mismos márgenes, misma estructura, mismo pie de página. Nada de "esto se ve generado por IA".
Ese es el punto de la demo: que en calidad sean indistinguibles.
Quién revisa el precio y quién lo aprueba. Cambia el tiempo hasta tener algo que revisar.
Cada archivo, a mano, buscando los mismos cinco datos en formatos distintos.
Para poder comparar después — porque la memoria no aguanta cien candidatos.
Y cuando llega la siguiente tanda de CVs, el proceso empieza otra vez desde cero.
El criterio de selección vive en la cabeza de quien filtra. Si esa persona está de vacaciones, el criterio se va con ella.
Lineamientos y reglas de clasificación quedan guardados dentro de la skill — no en la cabeza de una persona.
Vía Cowork: filtra, resume cada candidato y ordena una primera lista.
La skill ya sabe cómo filtra MiFibra. Se ejecuta igual la vez uno y la vez cuarenta.
A quién se llama lo sigue decidiendo RRHH. Lo que se automatiza es llegar a la lista, no elegir de la lista.
Cuarenta, sesenta, ochenta correos sin leer — todos con el mismo peso visual.
Qué necesita respuesta hoy, qué es solo informativo, qué se puede dejar para el viernes.
La primera hora se fue en ordenar, no en resolver.
Cinco horas al mes de un gerente solo en triage. No en responder: en decidir qué responder.
Lo que necesita respuesta hoy queda arriba; el resto, agrupado y resumido.
No todos los correos pesan igual para un gerente comercial y para uno de operaciones.
Para los que son de respuesta estándar. El gerente revisa y envía.
Claude ve solo lo que el gerente ya ve, con sus mismos permisos. No entra a nada por su cuenta y nada se lee solo.
Movistar, Claro, Bitel, WOW. Planes, velocidades, letra chica, promociones vigentes.
Copiando y pegando, cuidando que las columnas signifiquen lo mismo entre operadores.
Basta que uno cambie un precio para tener que rehacer buena parte del trabajo.
Toma días, y llega tarde. Cuando la tabla está lista, el mercado ya se movió.
Y el encargo: comparar contra la competencia en precio, velocidad, características y condiciones.
Gráficas, tabla comparativa y una sección de oportunidades detectadas.
El mismo encargo, la semana siguiente, con los precios nuevos. Minutos, no días.
La lectura estratégica. Qué hacer con esa brecha de precio sigue siendo una decisión comercial.
Traen el correo, el calendario y el Drive al mismo lugar donde se trabaja. Hicieron posible el Caso 03.
Una receta guardada: se explica una vez y no se vuelve a explicar. Casos 01 y 02.
Texto que se vuelve presentación, reporte o dashboard con diseño real. Caso 04.
Tareas de varios pasos encadenadas, sin supervisar cada una. La carpeta completa de CVs del Caso 02.
Es la misma idea aplicada cuatro veces: lo que antes tomaba horas o días repetitivos, ahora toma minutos — y la decisión sigue siendo de ustedes.
Ya vieron cuatro casos en acción. Este bloque es qué herramienta hizo cada cosa — y qué más hay disponible que todavía no vieron.
Elegir el modelo. No todos los trabajos necesitan el modelo más caro — y saber cuál usar es parte del criterio.
Subir un archivo y confirmar que lo leyó. El paso que más gente se salta, y el que más errores evita.
Abrir un chat nuevo. Cuando el tema cambia, el chat cambia. Arrastrar contexto viejo ensucia las respuestas.
Todo lo que viene después — skills, conectores, Cowork, Design — se usa desde acá.
Un Project es un espacio con memoria propia: ahí viven las plantillas, las políticas, el tono de la marca y los datos del área. Cada vez que se necesita una herramienta, ya está adentro — no hay que volver a subirla ni volver a explicarla.
El contexto se carga una vez y queda. La conversación de mañana arranca sabiendo exactamente lo mismo que la de hoy.
B2B, RRHH, Operaciones, Marketing. Cada equipo con sus propios documentos, sus reglas y su forma de trabajar.
Colaboradores y líderes, sin excepción. Es la diferencia entre usar IA suelta y tener un espacio que ya conoce el negocio.
"Cada vez que te pida esto, hazlo así, con este formato y con estas reglas." Se escribe una vez, se usa siempre.
El formato de la empresa, el cálculo de IGV y la estructura del documento, guardados como regla. La demo del Bloque 02 fue exactamente esto.
Los criterios de clasificación de RRHH, escritos una vez. La demo del Bloque 03 fue exactamente esto.
No hay que invocarlas por nombre. Claude detecta solo cuándo aplica una skill, según lo que se le pide.
Se activan y desactivan desde Settings → Capabilities → Skills.
Se pueden compartir dentro de la organización: una skill bien hecha sirve a toda un área, no solo a quien la escribió.
Esto es lo que hace que la adopción escale sin capacitar uno por uno: el buen proceso de una persona se vuelve el proceso de todos.
"Create with Claude": se describe el proceso en lenguaje natural y Claude arma la skill solo. No hace falta nada técnico.
Para quien quiera controlar el formato al detalle. Útil cuando la skill se vuelve un estándar del área.
Lo que hizo posible el Caso 03. Triage y priorización sobre la bandeja real, no sobre un ejemplo.
Plantillas, políticas y contratos donde ya están, sin subirlos a mano cada vez.
Conector nativo al warehouse. Consultas en lenguaje natural, sin mover ni duplicar datos.
Claude ve lo que la persona ve, con sus mismos accesos. No entra a nada por su cuenta.
Los dos caminos llegan al mismo directorio de conectores disponibles.
Y autorizar el acceso con la cuenta correspondiente.
Para toda la organización. Eso es una decisión suya, no de cada usuario.
Qué conectores se habilitan y para quiénes es una definición de gobierno, no un trámite de TI.
Antes requerían ida y vuelta constante: pedir un paso, revisar, pedir el siguiente. Ahora se le da una carpeta o un objetivo, y avanza encadenando pasos sin que alguien supervise cada uno.
Entra una carpeta completa, no un archivo a la vez.
Encadena los pasos solo: leer, filtrar, resumir, ordenar, entregar.
El demo de CVs del Bloque 03 usó esto — pasarle los cien CVs de una vez fue posible gracias a Cowork.
Sin pasar por Figma o Canva desde cero. El kit de marca se sube una vez — colores y tipografía — y cada pieza nueva ya sale alineada.
Se le pasa un dataset o un contexto real y arma una presentación u onepager con la marca aplicada, en minutos. Antes: a mano, en Canva o PPT, desde cero.
Cada demo que vieron hoy usó una o dos de estas piezas. Eso es exactamente lo que necesitan para pedirle a su equipo que arme la siguiente.
El mensaje con el que queremos que se queden. La meta no es "usar Claude" — es que cada colaborador multiplique lo que produce.
Si el nivel directivo no usa ni exige el uso de IA, el resto de la compañía tampoco lo va a adoptar en serio.
La cultura se define arriba, no en un manual ni en una capacitación obligatoria.
Los equipos copian lo que ven, no lo que leen.
Lo dijeron ustedes en la llamada: esto arranca por el directorio o no arranca.
Se cumple abriendo la herramienta. Se mide en logins. No cambia nada del negocio.
Se cumple cuando el presupuesto sale en minutos y los cien CVs se filtran solos. Se mide en tiempo devuelto al trabajo que importa.
Santiago Franco — MyWorkIn